A quiénes ayudamos

Aunque le damos la bienvenida a agricultores de bajos recursos de todos los orígenes, la gran mayoría de los que llaman a la puerta de ALBA son inmigrantes mexicanos en búsqueda de una oportunidad para lograr una vida mejor. La productividad de los agricultores a gran escala en el Valle de Salinas la convierte en «La ensaladera del mundo», generando $4 mil millones en ventas de cultivos para los productores predominantemente a gran escala. El sector emplea a más de 50,000 trabajadores, pero muchos de estos trabajos son desempeñados por inmigrantes mexicanos, a quienes se les paga entre $20,000 y $30,000 dólares anuales sin seguridad laboral ni prestaciones. A menudo se les cataloga como «mano de obra no calificada», pero su talento y ética laboral los hacen capaces de mucho más si se les da la oportunidad.

ALBA invests in their development through bi-lingual education and subsidized access to resources to pursue the dream of farm ownership. The 5-year program gives participants the needed time and guidance for their start-up farms to take root and grow. Others stay with us for a year or just a few months. Here’s a few stories of the people we serve.


Cómo cultivan

ALBA cuenta con certificación orgánica desde 1992 y requiere que todas las granjas de ALBA obtengan o renueven la certificación CCOF anualmente. Aunque la mayoría son agricultores experimentados, aprenden nuevas prácticas de conservación durante su capacitación en ALBA. Toda enseñanza en ALBA se basa en el principio: «cuida la tierra, y ella te cuidará».

Estas son las prácticas estándar de conservación de ALBA:

cover-crop
Como requisito, nuestros agricultores deben aplicar un cultivo de cobertura de cereal de centeno (una hierba) para proteger al suelo de la erosión, reciclar los nutrientes e incrementar la valiosa materia orgánica del suelo. Regados por las lluvias de invierno, los cultivos de cobertura se vuelven a incorporar al suelo después de alcanzar la altura del pecho a fines de febrero. Esto proporciona nutrientes para el siguiente cultivo y también mejora la estructura del suelo que es importante para retener la humedad, la fertilidad y un microbioma saludable. Los cultivos comerciales que se siembran después de los cultivos de cobertura casi siempre tienen mayores rendimientos. Puede ser difícil convencer a los nuevos agricultores de que dejen pasar un cultivo comercial durante una temporada, pero pronto se dan cuenta de los beneficios. Uno de esos agricultores acuñó la frase «No hay verdura, sin cobertura».
Crop-rotation
La rotación de cultivos se planifica cuidadosamente para evitar enfermedades del suelo. ¿Debemos de plantar fresas después de haber plantado tomates? ¡De ninguna manera! Los tomates pertenecen a una familia de plantas llamada Solanaceae junto con otras favoritas como los pimientos y las papas. Aunque son elementos básicos de nuestra dieta, también son huéspedes de una enfermedad del suelo (marchitez por verticillium) que puede ser devastadora para las fresas. Entonces, recuerde: «¡Mejor una brassica, como el brócoli, antes que las bayas!»
Soil-testing
Las pruebas del suelo son un paso importante para medir lo que necesita el suelo antes de aplicar enmiendas, lo que potencialmente ahorra recursos, algo muy necesario para los agricultores, y previene la pérdida de nutrientes que pueden contaminar nuestros mantos acuíferos, arroyos y eventualmente el océano.
Compost
La composta se aplica a cualquier parte del terreno en la que no se sembró cultivo de cobertura. Se aplican cinco toneladas por cada acre, junto con una tonelada de yeso. Esto ayuda a restaurar la materia orgánica que se pierde con la labranza y la aplicación de fertilizantes nitrogenados. La materia orgánica mejora la estructura del suelo y actúa como depósito de nutrientes y agua.
Drip-tape
También se recomienda el uso de la cinta de goteo para suministrar el riego de manera eficiente a los cultivos, lo que suprime las malezas en la estación seca.
Insectary-flower
Se plantan franjas de flores insectarias dentro de los campos, con líneas de setos nativos que protegen el perímetro. Estos proporcionan un hábitat para los insectos benéficos, que ayudan a controlar las plagas. Los pesticidas orgánicos se aplican sólo como último recurso.
Weeds
La maleza es siempre un problema en la agricultura orgánica, a menudo se controlan con el activo que nuestros agricultores tienen en abundancia: trabajo duro a la antigua. Las familias trabajan al unísono a lo largo de filas paralelas retirando la maleza de las camas con sus azadones confiables.


Nuestros agricultores realmente tienen una conexión profunda con cada uno de sus cultivos. Se nota en sus ojos cuando visitamos sus parcelas y lucen con orgullo su trabajo. Estas prácticas (y muchas otras) no solo conducen al éxito en la agricultura orgánica, sino que también contribuyen a un medio ambiente más saludable. A diferencia del resto de la industria, que se muda a Yuma durante el invierno, los agricultores de ALBA se quedan en casa para aplicar cultivos de cobertura de alta biomasa que se vuelven a arar en la tierra, secuestrando el equivalente de más de 20 toneladas de CO2– de gases de efecto invernadero.

After passing through massive, mono-crop fields, ALBA’s farm bursts with a diversity of vegetables, herbs and strawberries. With the windbreaks of corn and sunflower, and blossoming hedgerows bisecting colorful fields, the farm looks like a patchwork quilt from above. Sure, the rows may not be perfectly straight, but we are a school after all. Spring is a beautiful time of the year at ALBA. The last of the winter rains leave everything shiny and fresh, and birdsong fills the air. The once tall cover crops have returned to the earth, and the broccoli, chard and kale planted in the winter are a now sea of green. The strawberries begin to blossom in March, a fragrant reminder of a relentless harvesting season soon to come. By May, berries are in full swing and summer crops have been planted, the most popular being heirloom tomatoes, spicey peppers, and zucchini. Through the dog days of summer, they grow alongside other staples that make the Salinas Valley famous like various lettuce varieties, red beets and rainbow carrots. Fall crops are as varied as the falling leaves soaking in the last gasp of summer heat. In late October, cooling temperatures and the first rains close the books on summer crops. Traditions from Mexico endure in cultivating heirloom corn and the planting of marigolds for the Day of the Dead. Celery is the main crop leading up to Thanksgiving, and romaine continues through early December before new ground is worked up and rested to prepare for winter crops. The strawberries of next spring are planted alongside cover crops in mid-November, neither of which will make a peep for months other than begging for winter showers. And so the cycle continues…


Dónde cultivan

Granjas de los graduados de ALBA

  • Acevedo Organic Farm
  • Ambrosio Organic Farms
  • Avalos Farm
  • Avila Farms
  • Bucio Organic Farms
  • Buena Vista Organics
  • Catalan Farms
  • Chelito Organic Farms
  • Christina’s Organics, Inc.
  • Cisneros Farm
  • D. Martinez Organic Farms
  • Dirt House Farm
  • El Zenzotle Farm
  • Gallardo’s Organics Farms
  • Green Goddess Farms
  • Green Ribbon Organic Farms
  • Green Thumb Organics
  • Ground Stew Organics
  • Hall’s Organic Farms
  • Hector’s Organic Farm
  • Hernandez Farm
  • Hummingbird Ranch
  • J&F Farms
  • JAS Organics
  • JSM Organics
  • La Milpa Organic Farms
  • Los Pinos Organic Farms
  • Magana Farms
  • Maria Narez Farm
  • Martin’s Farm
  • Mendoza Organics
  • Modern Times Olive Oil
  • Mossy Oak Ranch
  • Narci Organic Farm
  • November Ranch
  • Organic Boys
  • Oya Organics
  • Perez Flowers
  • Rancho Las Palmas
  • Rancho Las Tres Marias
  • RHJ Organics
  • Silva Organic Farms
  • Tu Universo Farm
  • Ventura Organic Farms
  • Vigil Farms

…Operando en la Costa central*

*Las granjas mencionadas superan la cantidad de pines ya que 18 de estas se encuentran ubicadas en 4 sitios.

Por qué es importante

Cecilia Rojas_family

ALBA se centra en las oportunidades económicas para los trabajadores del campo cuya experiencia agrícola, ética de trabajo e impulso empresarial los hacen capaces de alcanzar mayores logros si se les da la oportunidad. De hecho, ALBA es un escaparate de lo que pueden hacer los trabajadores agrícolas inmigrantes si se les da acceso a los recursos y la educación necesaria. Al ignorarlos como ‘mano de obra no calificada’ se ignora el hecho de que la agricultura depende en gran medida de su trabajo y que parecen ser las únicas personas dispuestas y capaces de hacerlo.

Para hacer frente a la escasez de mano de obra agrícola, los grandes productores están luchando por mecanizar su salida del problema. Pero la estrategia depende en gran medida de la maquinaria, los pesticidas y una estrategia de exportación global, que impacta negativamente la salud de los trabajadores y el medio ambiente, y ha causado estragos en la granja familiar estadounidense. Hay argumentos a favor de este estilo de agricultura en términos de mayor rendimiento de los cultivos, menor costo de producción, lo que se traduce en asequibilidad de los alimentos.

ALBA would argue, however, that there is a need for a better balance between ‘conventional’ and sustainable farming practices, between large and small farms and greater racial diversity in ownership. Why? Consider where we are now. Once the cornerstone of the rural economy, small and mid-sized commercial farms are all but extinct. Farm numbers are down 70% from their historic peak of near 7 million, and most do not provide a living. Two-thirds (67%) of today’s 2 million farms have sales under $20,000, which together generate just 1% of all farm revenue. In contrast, the largest 4% of farms clear $1 million in sales and together take in 70% of all farm revenue.

Despite strong growth since the 1990s, organic farms and farmland remain less than 1% of the total. Racial imbalances in American agriculture are even more stark. For decades, Latinos have comprised an overwhelming majority of field labor, yet they still own just 4% of farms. With American farm owners now averaging nearly 60 years in age and being 93% white, a radical change in the demographics of farm ownership is long overdue.

ALBA believes that the hope for a resurgence of the small and mid-scale, sustainable family farm – and the rural economy along with it – relies on tapping into the talent and motivation of a younger, highly motivated and racially diverse cohort of aspiring farmers. To do our part, ALBA is hard at work to ‘flip the script’ by serving aspiring farmers who are 90% Latino and averaging 30 years of age. They are establishing viable organic farms 5 to 20 acres, using regenerative practices, while relying on family labor and selling into local markets. A proliferation of small and mid-scale family owned and operated farms, will go a long way toward providing a pathway to greater personal and economic freedom for immigrant field laborers, while restoring the environment and reviving rural economies.

Over the last 20 years, ALBA has provided intensive, on-farm training to over 500 limited-resource farmers. Nearly 200 went on to launch a farm on ALBA’s land and over 100 eventually transitioned to their own land to farm independently. Hundreds more went back to the workforce to secure better-paying jobs. A 2018 survey of 104 alumni revealed that 47% of respondents were operating a farm enterprise. The number still earning under $30,000 dropped by half after leaving the program and those earning over $50,000 nearly quintupled. When asked whether ALBA improved their career or business prospects, over 80% answered positively.